martes, 2 de noviembre de 2021

 Érase un viejecito 

sin nadita que coger 

sino todo el presupuesto 

de un país en su poder.


Robaba en Agroingreso, 

Saludcoop y Reficar, 

Foncolpuertos, Zonas Francas 

Interbolsa y muchas más.


Y este viejo no tenía 

ni un ranchito en qué vivir 

sino un Ubérrimo enorme 

donde fundó las Convivir.


Nadie, nadie lo cuidaba 

sino paras hasta mil

y un ejército de escoltas 

pagados por su país.


No tuvo en autodefensas 

más que tropa militar, 

un ejército de paras, 

los del Golfo y Urabá.


A metralla y motosierra 

a muchos puso fin, 

habitantes de El Salado,

La Ceja, El Aro y El Jardín.


Y ni hablar de sus zapatos, 

pobres crocs el infeliz, 

de humildad hacía alarde 

tan cínico hasta morir.


Y a pesar de ser tan rata,

asesino y criminal,

votantes no le faltaron,

al cacique electoral.


Puso alcaldes, senadores,

y asesinos en el DAS,

mientras él les recitaba

“hay que acabar con la FAR”.


Después de Santos y Zuluaga

un nuevo títere inventó,

que en encuestas sospechosas,

de primero apareció.


Millones de colombianos,

sin criterio personal,

reconocen que su voto,

es por este criminal.


No importa si es delincuente,

si es corrupto o timador,

ellos votan muy felices,

“pu’el que diga mi dotor”.


Rafael Pombo

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